Para Death Stranding 2, Kojima tuvo que rechazar cerca de la mitad de las peticiones de cameo de famosos: escanear a cada persona en el estudio llevaba unos quince minutos y se les acabó el sitio en el proyecto.
«half of the participants had to be turned down for cameo roles because the team ran out of space»; «each Prepper took around 15 minutes to scan».