«Y siempre que ibas a una tienda de discos o de alquiler, sabías que el personal eran todos amantes de la música. […] Todos eran como Tarantino.»
EN“And whenever you visit a record shop or rental store, you knew that the staff there were all music lovers. […] Everyone was like Tarantino.”
De estudiante sin dinero, Kojima vivió el nacimiento de las tiendas de alquiler de discos en Japón (un negocio que, contó, inventó un estudiante): tiendas asombrosas, con importados que no se veían en el país, paredes llenas de recortes y recomendaciones del encargado que él aprovechaba a fondo. El personal de las tiendas de discos de entonces eran melómanos de verdad — «todos eran como Tarantino»: ibas a alquilar un doce pulgadas de New Order y te soltaban «¿a que es increíble?», tú respondías «claro que sí… ¿y has escuchado esta?», y así te hacías amigo de ellos. Hoy, dice, preguntas al dependiente por un artista y te contestan que no les suena, que lo busques tú mismo.
«that's when vinyl rental shops started popping up. […] In Japan, it was actually a student who came up with the idea to turn rental shops into business. […] Like, if I went to borrow a 12-inch by New Order, they'd say, isn't it amazing? And I'll be like, of course it is, and then follow up with, have you listened to this one? And that's how you become friends.»