Durante la gira mundial de Metal Gear Solid: Peace Walker en 2010, Kojima quedó atrapado con otras doce personas en un montacargas de Uniqlo Soho, Nueva York. Abrieron las puertas con las manos y solo encontraron la pared metálica del hueco porque la cabina estaba entre pisos; mientras crecían los golpes, el olor a pánico y el temor a agotar el oxígeno, él pensaba en películas de ascensores. Una hora después los rescataron con una escalera por el techo, sin daños.
Durante la gira mundial de Metal Gear Solid: Peace Walker en 2010,…
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«Entré y los dependientes me conocían. No podía creerlo. Fue el momento más sorprendente de mi vida.»
trabajo 2012-05-24 The Guardian — Simon Parkin, «Hideo Kojima: video game drop-out», entrevista en dos partes (parte 2) -
«ni siquiera podía hablar con ellos: tenía que hablar a través de otra persona. Así fue como se terminó ese juego.»
Geoff Keighley soledad 2016-12-02 GameRant (citando una entrevista de Geoff Keighley en Glixel) -
«Había en Konami una especie de leyenda de que, si te metías en este proyecto, acababas degradado o trasladado. (risas) [...] en cuanto tuvimos una versión funcional y vieron aparecer el signo de exclamación al sorprender al enemigo, eso los convenció del concepto.»
videojuegos 1999 shmuplations.com; entrevista a Kojima en Nice Games (1999), traducción inglesa no oficial -
Tras el terremoto de Tohoku, fans y asociados extranjeros aconsejaron a Kojima abandonar Japón y dedicar sus recursos a crear en vez de reconstruir el pasado. No se marchó: descubrió que no podía separar su propósito de la reconstrucción y que, pese a verse cosmopolita, su sustancia era japonesa. Satori lo ayudó a salir del bloqueo con otra conclusión: no debía encerrarse en etiquetas orientales, occidentales o nacionales, sino crear y compartir el mundo propio de Hideo Kojima.
creatividad 2011-07 VIZ Media — The Creative Gene; traducción inglesa oficial -
Al volver a Japón tras el incidente del montacargas, Kojima compró el DVD de Elevator to the Gallows y la vio por primera vez en unos cuarenta años. La película resultó distinta de su recuerdo infantil: simpatizó con Jeanne Moreau y comprendió que para él no era cine negro, sino un himno al amor. Concluyó que llevaba décadas atrapado dentro de esa película y que el accidente real había puesto de nuevo en marcha el ascensor detenido en su corazón.
cine 2010-10 VIZ Media — The Creative Gene; traducción inglesa oficial