«Los que acaban al fondo de la pila no los leo, así que cada semana les doy la vuelta y cambio el orden.»
EN“I don't read the ones that end up at the bottom of the stack, so every week I turn them over and change the order.”
Kojima describió su embudo lector: en la librería el libro pasa la primera criba (te atrapa por título, ilustración o mundo; miras la contra, las reseñas —saltándose las que avisan de spoilers—, el resumen; deliberas y a caja). Pero al llegar a casa empieza la segunda: el libro entra en la estantería a competir con todos los demás. Tiene el que está leyendo y el siguiente en cola, pero sale un libro nuevo y piensa «va, este es el próximo… no, espera, este», una y otra vez; los del fondo de la pila no se leen nunca, así que cada semana les da la vuelta y cambia el orden. Al final manda lo que le apetece leer en ese momento: «el día solo tiene 24 horas».
«Then I put it on the shelf in my room and from there, it competes with all the other books I have. […] And this repeats over and over again. […] It's always just like what I feel like reading in that moment. We only have 24 hours in a day.»